María Varela: “Nos identificamos no sólo con sus diálogos, también con sus silencios.”

“Tío Vania” de Antón Chéjov

Por  Luis Vidal Giorgi

foto maria varelaMaría Varela viene desarrollando una intensa carrera como directora, sus recientes puestas en escena fueron “Del Amor” del sueco Lars Norén en el Teatro Circular y “Me llamo barro aunque Miguel me llame” en el Teatro Victoria. Ahora pone en escena un clásico, “Tío Vania” de Antón Chéjov. Conversamos sobre esta nueva versión de este sutil texto.

-Antón Chéjov es un autor fundacional del teatro moderno, aunque el mundo que describe es lejano sigue conmoviendo con sus personajes y situaciones. ¿Cuáles son a tu entender las características presentes en Chéjov para lograr esa vigencia?

-Creo que la clave de su vigencia está en los temas que trata en cada una de sus obras, tiene una descripción perfecta de la humanidad a través de sus personajes; el crisol de sus sentimientos y estados reflejan siempre la búsqueda de un mundo mejor: ideales como justicia, denuncias sociales, la preocupación por la naturaleza. Pone en boca de sus personajes palabras, frases que reconocemos, que pueden ser nuestras, nos identificamos no solo con sus diálogos, también con sus silencios, con sus conductas, la gran mayoría erráticas; es nuestra vida reflejada en un espejo. Nos presenta en sus obras lo cotidiano, lo banal, no hay grandilocuencia en su superficie, recién cuando atravesamos esa superficie nos damos cuenta del significado de esa apariencia. Su vigencia es tan grande que deja perplejo a cualquier espectador, o lector, atento y sensible.

-En la puesta en escena de “Tío Vania” ¿cuáles son los objetivos estéticos y conceptuales hacia los cuales orientás tu trabajo?

-La estética de Chéjov nos lleva a trabajar el realismo simbólico y psicológico, pero también tiene un tinte de absurdo, esto se ve muy claramente reflejado en “Tío Vania”. Yo trabajé mucho con el subtexto, ya que en Chéjov -y por supuesto en “Tío Vania”- lo conceptual está más en lo que no se dice que en lo dicho. El silencio está poblado con la verdad. Se habla, se dicen palabras incoherentes muchas veces, son delirantes otras, porque siempre se está buscando un lugar de pertenencia, la salida a esa felicidad tan deseada, que nos paraliza de sólo pensarlo. En las obras de Chéjov se genera una ambigüedad entre lo que pensamos y lo que decimos, no hay conformidad, no hay un lugar correcto en sus personajes. Lo estático de la vida cotidiana aparece reflejado en los relatos exteriores que permanentemente tienen los personajes, en sus silencios aparecen los relatos ocultos y allí comienza imperceptiblemente a transcurrir, cambiar y modificar la cotidianidad vivida. Vania es uno de los personajes más patéticos creados por Chéjov, y ese patetismo va oscilando entre el absurdo, la comicidad y el drama.

-Por eso los personajes de Chéjov parecen a veces estar desorientados, en un mundo cambiante vuelven su mirada hacia el pasado o a un futuro prometedor pero incierto. ¿Qué es lo que hace atractivos a esos personajes: su buscar sin encontrar, sus deseos anhelantes, su inconformidad?

-Los personajes de Chéjov son rápidamente identificables y queribles, por su fragilidad y vulnerabilidad. Es la debilidad del ser humano que lleva muchas veces a sacrificar sus deseos, su libertad, por temor a romper las reglas ya establecidas de una sociedad insensible e inflexible. Son seres comunes, comen, cantan, se aburren, están atrapados en sus propios cuerpos, tienen futuros inciertos, son antihéroes, no tienen ningún valor accesorio. Lo más atractivo es ver cómo esos hombres y mujeres pueden convivir con la pereza cotidiana de su ser y el desencanto y desazón de no poder ser.

-Algunos parlamentos de los personajes chejovianos se han vuelto una cita permanente. ¿Algunas frases que quieras destacar por lo significativas o poéticas de “Tío Vania”?

-Todos sus parlamentos son destacables y se pueden volver citas permanentes, cada personaje tiene el suyo. Jorge Bolani, que interpreta a Vania, siempre nos sorprende publicando en su Facebook alguna frase de la obra; ésta fue una de las últimas que publicó:“Sonia: -¿De nuevo has vuelto a emborracharte, Tío? Ya no estás en edad./ Ivan Petrovich: -La edad no tiene nada que ver… cuando no se vive de verdad, se vive de ilusiones… es mejor que nada, ¿no?”.

-¿Hay algo más que quieras agregar del espectáculo?

-Sí, quiero destacar a todos los involucrados en este proyecto maravilloso. En primer lugar al Teatro Circular por hacerlo. El elenco lo compone: Jorge Bolani, Laura de los Santos, Soledad Gilmet, Alma Claudio, Claudio Castro, Hugo Bardallo, Xabier Lasarte y Norma Salvo. La escenografía es de Hugo Millán; el vestuario, de Soledad Capurro; las luces están a cargo de Martín Blanchet y el responsable de la música es Gregorio Bregstein. La asistencia de dirección es de Dulce Elina Marighetti y contamos con la colaboración de Alberto Guarnieri, quien nos asesora con el idioma ruso ya que hay canciones cantadas por los actores y también textos en ruso.